Descripción
La Laguna de Guatavita, en Sesquilé, es uno de los paisajes sagrados más reconocidos de la memoria Muisca. En torno a sus aguas se conserva el relato de la ceremonia que dio origen a la Leyenda de El Dorado: la investidura de un nuevo cacique y la entrega de ofrendas al agua como gesto de renovación espiritual.
Hoy hace parte de la Reserva Forestal Protectora Laguna del Cacique Guatavita y Cuchilla de Peña Blanca. Su valor cultural es inseparable de su condición de cuerpo de agua altoandino y de las responsabilidades de conservación que este paisaje exige.